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Teléfono de doble propósito
Iba caminando por la calle un borrachito y se encuentra con su compadre, y éste al ver que el borrachito tenía las orejas a carne viva le pregunta:
- Pero, ¿qué te ha pasado compadre?
- Es que a mi esposa se le ocurrió dejar la plancha prendida, y sonó el teléfono y agarré la plancha por equivocación.
- Pero, ¿y la otra?
Y el borrachito le contesta:
- El maldito imbécil volvió a llamar.
Sergio García
Reconquista, Santa Fe, Argentina.
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