|
El pellizco
Una mañana el marido se despierta y le pellizca una nalga a su mujer y le dice:
- Si hicieras ejercicios para darle Firmeza a ese Rabito, podríamos librarnos de esas pantaletas...
La mujer se controló y le pareció que el silencio era La mejor respuesta.
Al otro día el marido despierta y le da un pellizco a los senos de su
mujer y le dice:
- Si consiguieras dar firmeza a esos pechitos podríamos librarnos de ese sostén...
Aquello excedió el límite y el silencio definitivamente no era la mejor respuesta. Entonces ella se volteó hacia él, le agarró el pene y le dijo:
- ..... Mira coño de tu madre, si tu consiguieras dar firmeza a este palito, podríamos librarnos del cartero, del jardinero, del lechero y del compadre!!!
Sergio García
Reconquista, Santa Fe, Argentina.
|