Monja grosera
En el convento del pueblo estaba como interna una monjita que era demasiado grosera; siempre que estaban platicando con sus compañeras de cualquier cosa ella decía muchas groserías.
Las demás ya estaban cansadas de ella y en una plática que tuvieron llegaron a la conclusión de que cuando la monja grosera dijera una de sus groserías la dejarían sola en el lugar en que estuvieran.
En una ocasión estaban platicando de la guerra y sus consecuencias, y Una de ellas dijo:
- "Si yo pudiera mandaría un camión lleno de alimentos para toda esa pobre gente que no tiene que comer. "
Otra dijo:
- "Si yo pudiera mandaría un camión lleno de medicinas para los pobres enfermos. "
Y en eso dice la monja grosera:
- "Si yo pudiera mandaría un camión lleno de prostitutas para todos esos canijos. "
Y de repente todas las monjas se paran de sus lugares! y se dirigen a la puerta y la monja grosera les dice:
- ESPERENSE, PENDEJAS TODAVÍA NI CONTRATO EL CAMIÓN!
Roberto Gamboa Pinto
México, D.F.
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